Peña Esclusa, caudillo de la basura fascista latinoamericana.
La organización neofascista UnoAmérica, que asesoró a los autores del intento de asesinato de Evo Morales ocurrido en abril último, ha emitido un comunicado “reconociendo al nuevo gobierno de Honduras, presidido por Roberto Micheletti”.
El dueño del Canal 6 de Honduras, uno de los principales apoyos de la mafia  que secuestró el país centroamericano, dirigió en los años  80 por cuenta de la CIA una  estación de radio supuestamente "clandestina" que pretendió  difundir  hacia Cuba mensajes de unas llamadas "Fuerzas Especiales de la Guerrilla Anticomunista", 
  Lo afirma, desde Washington, el sitio web ClandestineRadio.com especializado en la identificación y el analisis de de la procedencia de radios subversivas en el mundo.
Nodarse es considerado como el “padrino” hondureño del terrorista internacional Luis Posada Carriles, radicado en Miami, bajo protección del FBI.
El sitio web ha sido citado en distintas oportunidades como fuente de refrencia por importantes medios de comunicación norteamericanos e internacionales,  tales como The Wall Street Journal, Washington Post,  BBC,  ABC, NBC y  CBS.
  Dice el  portal que  Rafael H. Nodarse, alias  "Ralph",  "trabajaba entonces con la CIA en la radiodifusión de las estaciones Radio Swan  y Radio America contra Cuba".  El lo  hizo desde la misma Honduras a partir de 1975.
  Ambas estaciones se especializaban en la transmisión de propaganda norteamericana contra la Revolución cubana, incitando al terrorismo, el sabotaje económico, la destrucción de instalaciones y  el asesinato de dirigentes revolucionarios.
  Fue el 27 de junio de 1977  que el agente de la inteligencia yanqui asociado al terrorismo miamense  lanzó  su estación de televisión Canal 6.en la ciudad de San Pedro Sula, Departamento de Cortes.
  Se casó entonces con una empleada  de la Embajada de los Estados Unidos que abandonó luego a favor de sucesivas "queridas".
  Las  transmisiones del canal de propiedad terrorista se extienden en 24 horas diarias, repleto de películas  norteamericanas y telenovelas entrecortadas de publicidad.
En enero de 1994, el Canal 6  consiguió a fuerza de soborno  una licencia para inundar con su señal  a Tegucigalpa, la capital,  con la frecuencia de canal 69. Con los mismos métodos, obtuvo el 20 de noviembre de 1997 permiso para transmitir en todo el país, convirtiéndose en  el único canal con la misma frecuencia a nivel nacional, con la capacidad de sofocar al pueblo hondureño entero con su mezcla de propaganda política ultraderechista, de programación basura y de “comerciales”.